Descubrí las galletas speculoos que se comercializan hace algo más de 1 año y desde entonces siempre tengo un par de paquetes en casa. Están riquísimas.
Estas galletas son muy típicas en Bélgica, sobre todo en la época de navidad.
El día que las hice, un delicioso aroma inundó toda la casa. Olía a navidad.
No es que en casa de mis padres huela así en navidad, que va, aquí ya entra en juego la imaginación, claro.
Ese rico olor, es el que yo me imagino que flota por las casas del norte de Europa cuando llegan estas entrañables fechas. Casas de altos techos con suelo de madera. Cocinas enormes, con ventanas grandes por las cuales entra una marea imparable de luz. Deliciosamente acogedoras.
Peeeeeero, como yo tengo que conformarme con mi pequeña cocinita, voy a consolarme con que ese maravilloso perfume a galletas de navidad recorra mi pequeña casita.
Quizá mi hijo, sí pueda decir dentro de muchos años, cuando perciba el olor de esas galletas, que así olía la navidad de su infancia.
Y dejando atrás mis divagaciones, os cuento que tenía tantas ganas de hacerlas que me puse a buscar información para seleccionar la receta ideal.
El mayor problema que me encontré fue que hay un ingrediente que no conseguía encontrar. Una mezcla de especias compuesta por jenjibre, canela, clavo y pimienta blanca.
Por suerte, se me ocurrió la idea de preguntar a una bloguera, para mí de referencia, a ver si ella me podía indicar como hacerme con esas especias y ella, no solo tuvo la amabilidad de atenderme y enviarme un par de recetas sino que también me envió un botecito de especias para speculoos, las cuales guardo como oro en paño.
Susana, muchas gracias, este post te lo dedico a ti con todo cariño por 3 razones. La primera porque la receta que utilicé es una de las que me enviaste. Segundo porque las especias con las que están hechas son las tuyas y tercero y más importante, porque me parece que solo una persona excepcional puede tener el detalle que tú tuviste conmigo sin conocerme nada más que de los comentarios en tu blog, y eso es de agradecer. Así que muuuuuuuchas gracias.
Te debo una, no creas que se me ha olvidado, sigo buscando con qué agradecértelo...
Bueno, vamos con la receta. Esta es original de Christophe Felder.
En esta ocasión yo, hice la versión exprés porque se me había metido en la cabeza hacer las galletas ese día y no podía esperar a que la masa reposara 10 horas.
No sé como estará la versión "lenta" de la receta pero si está mejor que la exprés, debe ser la bomba, porque esta versión rápida está de lujo.
GALLETAS SPECULOOS
INGREDIENTES
100 grs de mantequilla a temperatura ambiente
100 grs de azúcar moreno
30 grs de azúcar blanquilla
1 pizca de sal
1 cucharada de leche
200 grs de harina todo uso
1 yema de huevo
1 cucharadita de levadura (yo uso la del Lidl)
2 y 1/2 cucharaditas de especias para speculoos ( se puede hacer con 1 cucharadita de canela, 1/2 cucharadita de clavo molido, una pizca de jenjibre en polvo y una pizca de pimienta blanca molida)
COMO SE HACE
Batimos la mantequilla con los azúcares hasta obtener una crema. Añadimos la yema de huevo y batimos hasta que quede completamente incorporada y después la cucharada de leche y volvemos a batir.
En un bol tamizamos la harina, la sal, la levadura y las especias y añadimos a la mezcla de la mantequilla. Yo lo hice en 3 tandas, no toda la harina a la vez.
Y amasamos (yo en el robot con el brazo amasador) hasta que se incorpore la harina pero no en exceso para que la masa no quede correosa.
Formamos una bola, la envolvemos en papel film y dejamos en la nevera reposar unos 30 minutos.
Sacamos la masa de la nevera, la estiramos con el rodillo entre dos papeles de horno. No dejar muy gruesa la masa porque la galletas debe quedar crujiente, yo la dejé con un grosor de 6mm.
Cortar con los cortadores deseados.
Ponerlas en una bandeja de horno con papel de horno y dejando 3 o 4 cms entre ellas porque crecen bastante.
Bien, llegado este punto tenemos dos opciones, o las dejamos así, sin tapar ni nada, reposar durante 10 horas a temperatura ambiente, como reza la versión original, o la opción B, con el horno ya precalentado a 170º, las metemos directamente a hornear durante 10 - 15 minutos.
Yo escogí la versión "B", la exprés y quedaron buenísimas. Pero eso ya queda a vuestra elección.
Una vez horneadas, retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Conservar en una caja cerrada.
jueves, 1 de diciembre de 2011
viernes, 25 de noviembre de 2011
Tarta de Limón (pasta sablé o masa quebrada)
Llega el invierno y con él mi eterna lucha con la luz.
Ya me fastidia bastante que a las 18.00 de la tarde sea de noche y con la luz del día se marchen las ganas de hacer cosas en la calle, pero es que ahora, además, los fines de semana que es cuando puedo meterme en la cocina y darme el gusto de hacer cosas y disfrutar haciéndolas llega el momento de hacer las fotos y... ¿donde está la luz?, la luz natural claro, que es con la que me gusta hacer las fotos, porque si encima que soy novata y tengo pocos medios, tampoco puedo contar con la luz, pues apaga y vámonos, bueno apaga no, que como ya no hay luz no hace falta apagar...
En fin, que se hace lo que se puede pero cuando el día está nublado y se tuerce la cosa, mejor tomárselo con buen humor aunque las fotos queden más deslucidas.
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de noviembre nos invita a preparar una masa básica en pastelería: PASTA SABLÉ
La pasta sablé o masa quebrada es la base de muchas tartas y empanadas. Yo tengo mi receta propia, la que más me gusta y siempre hago porque el resultado es buenísimo pero para esta tarta quería dar otra opción. Y aunque el resultado es bueno, yo me sigo quedando con la mía, que podéis ver aquí.
Respecto a la tarta de limón que presento, tengo que decir que es super refrescante y ácida como es lógico llevando tanto limón. Me gusta porque es ideal para cualquier época del año y además resulta muy ligera.
Para la receta de la masa quebrada usé una que vi en un libro que tengo de tartas pero ya le he hecho más veces con mi masa quebrada y el resultado me gusta todavía más.
Ingredientes:
Para la masa
200 grs de harina
125 grs de mantequilla
25 grs de azúcar glass
1 cucharada de agua
Para el relleno
150 ml de nata espesa
100 grs de azúcar glass
4 huevos
ralladura de 3 limones
150 ml de zumo de limón (colado)
azúcar glass para decorar
Como se hace:
Precalentar el horno a 190º
En un bol tamizamos la harina y el azúcar glass, ponemos la mantequilla y lo trabajamos con las manos, frotando la mantequilla con la harina. Agregamos el agua y mezclamos. Amasaremos lo justo, no en exceso para evitar que se ponga la masa correosa.
Formamos una bola y envolvemos en film para refrigerar en la nevera durante 30 minutos.
Retiramos del frigo y extendemos la masa. Forramos un molde, pinchamos con un tenedor y horneamos a ciegas (poner papel de horno encima y pesos para que no suba la masa) a 190º durante 15 minutos.
Mientras preparamos el relleno. Para ello calentamos al baño María el zumo de límón y el azúcar hasta que se disuelva el azúcar. Añadimos la nata y los huevos (ligeramente batidos) y removemos con una varilla constantemente unos 6 - 8 minutos hasta que la mezcla espese un poquito y sin grumos.
Retirar el molde del horno, verter la mezcla sobre la masa y hornear 20 o 25 minutos o hasta que cuaje.
Retirar del horno y dejar enfriar. Guardar en la nevera y servir fría.
Espolvorear con azúcar glass justo antes de servir.
Feliz fin de semana!
Ya me fastidia bastante que a las 18.00 de la tarde sea de noche y con la luz del día se marchen las ganas de hacer cosas en la calle, pero es que ahora, además, los fines de semana que es cuando puedo meterme en la cocina y darme el gusto de hacer cosas y disfrutar haciéndolas llega el momento de hacer las fotos y... ¿donde está la luz?, la luz natural claro, que es con la que me gusta hacer las fotos, porque si encima que soy novata y tengo pocos medios, tampoco puedo contar con la luz, pues apaga y vámonos, bueno apaga no, que como ya no hay luz no hace falta apagar...
En fin, que se hace lo que se puede pero cuando el día está nublado y se tuerce la cosa, mejor tomárselo con buen humor aunque las fotos queden más deslucidas.
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de noviembre nos invita a preparar una masa básica en pastelería: PASTA SABLÉ
La pasta sablé o masa quebrada es la base de muchas tartas y empanadas. Yo tengo mi receta propia, la que más me gusta y siempre hago porque el resultado es buenísimo pero para esta tarta quería dar otra opción. Y aunque el resultado es bueno, yo me sigo quedando con la mía, que podéis ver aquí.
Respecto a la tarta de limón que presento, tengo que decir que es super refrescante y ácida como es lógico llevando tanto limón. Me gusta porque es ideal para cualquier época del año y además resulta muy ligera.
Para la receta de la masa quebrada usé una que vi en un libro que tengo de tartas pero ya le he hecho más veces con mi masa quebrada y el resultado me gusta todavía más.
Ingredientes:
Para la masa
200 grs de harina
125 grs de mantequilla
25 grs de azúcar glass
1 cucharada de agua
Para el relleno
150 ml de nata espesa
100 grs de azúcar glass
4 huevos
ralladura de 3 limones
150 ml de zumo de limón (colado)
azúcar glass para decorar
Como se hace:
Precalentar el horno a 190º
En un bol tamizamos la harina y el azúcar glass, ponemos la mantequilla y lo trabajamos con las manos, frotando la mantequilla con la harina. Agregamos el agua y mezclamos. Amasaremos lo justo, no en exceso para evitar que se ponga la masa correosa.
Formamos una bola y envolvemos en film para refrigerar en la nevera durante 30 minutos.
Retiramos del frigo y extendemos la masa. Forramos un molde, pinchamos con un tenedor y horneamos a ciegas (poner papel de horno encima y pesos para que no suba la masa) a 190º durante 15 minutos.
Mientras preparamos el relleno. Para ello calentamos al baño María el zumo de límón y el azúcar hasta que se disuelva el azúcar. Añadimos la nata y los huevos (ligeramente batidos) y removemos con una varilla constantemente unos 6 - 8 minutos hasta que la mezcla espese un poquito y sin grumos.
Retirar el molde del horno, verter la mezcla sobre la masa y hornear 20 o 25 minutos o hasta que cuaje.
Retirar del horno y dejar enfriar. Guardar en la nevera y servir fría.
Espolvorear con azúcar glass justo antes de servir.
Feliz fin de semana!
martes, 22 de noviembre de 2011
Chocolate Zucchini Cake
Este es el típico bizcocho del que no suelo desvelar los ingredientes hasta que el catador no se come la última miga y se chupa los dedos. ¿Por qué?, primero para que no se echen atrás como mi hijo que antes de probar nada ya te dice el famoso "no me gusta", y segundo porque me encanta ver la cara que pone el catador cuando le digo que este bizcocho lleva... calabacín. Si pudiera le haría una foto a todas esas caras de sorpresa que me he encontrado.
Lo mejor es hacerlo y probarlo. El calabacín no da sabor, solo aporta la humedad que requiere para que nadie se pueda resistir a él.
A mí me encanta frío, recién sacado de la nevera y se puede acompañar de azúcar glass o de una cobertura, igualmente queda riquísimo.
Ingredientes:
340 grs de harina
45 grs de cacao (sin azúcar)
1 sobre de levadura química en polvo
1 y 1/2 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de canela
180 grs de mantequilla (a temp. ambiente)
200 grs de azúcar
125 ml de leche
350 grs de calabacín pelado y rallado grueso
3 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
la ralladura de 1 naranja
125 grs de pepitas de chocolate
Como se hace:
Precalentamos el horno a 180º
En un bol batimos la mantequilla y el azúcar hasta que blanquee. Agregamos los huevos de uno en uno. No incorporar el siguiente huevo hasta que el anterior no esté perfectamente mezclado.
Por otra parte tamizamos en un bol la harina, la levadura, la sal, el bicarbonato, la canela y el cacao. Y reservamos.
En un cuenco a parte, mezclamos el calabacín rallado, la esencia de vainilla y la ralladura de naranja. Una vez mezclado lo añadimos a la mezcla de la mantequilla-azúcar.
Una vez hecha esta, iremos añadiendo a la mezcla de calabacín-mantequilla, de forma alterna, la leche y la mezcla de ingredientes secos (ya tamizados) en 2 o 3 tandas.
Añadimos las pepitas de chocolate y removemos con una cucharada de madera para repartir bien por la masa.
Vertemos el resultado final en un molde previamente engrasado, mejor si es un molde para bundt, y horneamos a 180º durante 50 minutos.
Retiramos del horno y dejamos enfriar en el molde 15 o 20 minutos. Desmoldamos y dejamos terminar de enfriar sobre una rejilla.
Decoramos con azúcar glass al gusto.
Es un bizcocho "potente" así que mejor servir en rodajas finas.
No es necesario guardar en la nevera pero a mí me gusta tomarlo frío.
Feliz semana!.
Lo mejor es hacerlo y probarlo. El calabacín no da sabor, solo aporta la humedad que requiere para que nadie se pueda resistir a él.
A mí me encanta frío, recién sacado de la nevera y se puede acompañar de azúcar glass o de una cobertura, igualmente queda riquísimo.
Ingredientes:
340 grs de harina
45 grs de cacao (sin azúcar)
1 sobre de levadura química en polvo
1 y 1/2 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de canela
180 grs de mantequilla (a temp. ambiente)
200 grs de azúcar
125 ml de leche
350 grs de calabacín pelado y rallado grueso
3 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
la ralladura de 1 naranja
125 grs de pepitas de chocolate
Como se hace:
Precalentamos el horno a 180º
En un bol batimos la mantequilla y el azúcar hasta que blanquee. Agregamos los huevos de uno en uno. No incorporar el siguiente huevo hasta que el anterior no esté perfectamente mezclado.
Por otra parte tamizamos en un bol la harina, la levadura, la sal, el bicarbonato, la canela y el cacao. Y reservamos.
En un cuenco a parte, mezclamos el calabacín rallado, la esencia de vainilla y la ralladura de naranja. Una vez mezclado lo añadimos a la mezcla de la mantequilla-azúcar.
Una vez hecha esta, iremos añadiendo a la mezcla de calabacín-mantequilla, de forma alterna, la leche y la mezcla de ingredientes secos (ya tamizados) en 2 o 3 tandas.
Añadimos las pepitas de chocolate y removemos con una cucharada de madera para repartir bien por la masa.
Vertemos el resultado final en un molde previamente engrasado, mejor si es un molde para bundt, y horneamos a 180º durante 50 minutos.
Retiramos del horno y dejamos enfriar en el molde 15 o 20 minutos. Desmoldamos y dejamos terminar de enfriar sobre una rejilla.
Decoramos con azúcar glass al gusto.
Es un bizcocho "potente" así que mejor servir en rodajas finas.
No es necesario guardar en la nevera pero a mí me gusta tomarlo frío.
Feliz semana!.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Mermelada de membrillo
El membrillero ya era cultivado en Babilonia desde la antigüedad (4000
a.C.). Parece ser autóctono de Europa meridional o de las orillas
meridionales del mar Caspio.
Actualmente se encuentra de forma natural en el centro y sudoeste de Asia (Armenia, Turkestán, Siria, etc). Los griegos conocían una variedad común que obtuvieron en la ciudad de Cydon, en Creta; de ahí su nombre científico; dedicaban este fruto a Venus y se ofrecía como símbolo de la felicidad, del amor y de la fecundidad.
Los romanos continuaron con esta creencia y difundieron la costumbre de dar a comer a los recién casados un membrillo antes de entrar al hogar como símbolo de suerte futura.
Por su parte, los árabes buscaron en el membrillo una medicina natural, dado su elevado contenido en mucílago, que empleaban como laxante.
Fuente: Infoagro.com
No sé cuando se decidiría que resultaba más gracioso bombardear (muchas veces con mala leche) a los novios con arroz que darles de comer un buen mendrugo de pan con, por ejemplo, un poco de esta mermelada, pero lo cierto es que, para mí, no fue la elección más acertada. Donde va a parar...
Seguro que el ideólogo del lanzamiento de arroz, como deseo de próspera fecundidad, a la pareja que se desposaba, jamás probó algo tan rico como esta mermelada.
Gran fallo, porque la mermelada de membrillo, no tiene nada que envidiar a cualquiera de las mermeladas más comunes y mayor consumidas en el mercado.
Os animo a perder el miedo a su carne ácida, porque es precisamente ese punto ácido el que hace que la mermelada o el dulce de membrillo resulte realmente delicioso.
Aprovechando que estamos en plena temporada y que los membrillos del pueblo son inmejorables, hemos aprovechado para abastecer la despensa de casa (y de media familia) con numerosos tarros de rica mermelada y alguno que otro de dulce de membrillo.
Como casi siempre pasa con las recetas, puede haber infinidad de ellas diferentes, pero esta es la receta que usamos en casa de la MERMELADA DE MEMBRILLO
Ingredientes:
2, 700 kg de membrillo (limpio y picado)
2 Kg de azúcar blanquilla
7 vasos de agua
Como se hace:
Con un paño limpiamos la pelusa de la piel de los membrillos. Yo también los lavo porque me da un poco de alergia y así la elimino toda.
Cortarles la parte superior e inferior al membrillo y descorazonarlos. También eliminaremos las partes dañadas y estropeadas.
Sin pelarlos, los cortaremos en trozos ni muy grandes ni muy pequeños (que buena soy para las medidas...), más o menos del tamaño de las avellanas o un poco más.
Ponemos los membrillos cortados en una olla, añadimos 5 vasos de agua y ponemos a cocer durante 20 minutos, y removemos de vez en cuando.
Pasado este tiempo añadimos todo el azúcar y los otros dos vasos restantes.
Seguiremos removiendo de vez en cuando para evitar que se pueda pegar y dejaremos cocer otros 20 minutos.
Una vez cocido, lo trituraremos al gusto con la batidora de cuchillas.
A nosotros nos gusta muy fina, por eso la trituramos mucho, pero no la pasamos por ningún tamiz posteriormente. La dejamos tal cual.
Envasada al vacío dura hasta un año sin frío, eso sí, no os olvidéis etiquetarla con la fecha de realización.
Actualmente se encuentra de forma natural en el centro y sudoeste de Asia (Armenia, Turkestán, Siria, etc). Los griegos conocían una variedad común que obtuvieron en la ciudad de Cydon, en Creta; de ahí su nombre científico; dedicaban este fruto a Venus y se ofrecía como símbolo de la felicidad, del amor y de la fecundidad.
Los romanos continuaron con esta creencia y difundieron la costumbre de dar a comer a los recién casados un membrillo antes de entrar al hogar como símbolo de suerte futura.
Por su parte, los árabes buscaron en el membrillo una medicina natural, dado su elevado contenido en mucílago, que empleaban como laxante.
Fuente: Infoagro.com
No sé cuando se decidiría que resultaba más gracioso bombardear (muchas veces con mala leche) a los novios con arroz que darles de comer un buen mendrugo de pan con, por ejemplo, un poco de esta mermelada, pero lo cierto es que, para mí, no fue la elección más acertada. Donde va a parar...
Seguro que el ideólogo del lanzamiento de arroz, como deseo de próspera fecundidad, a la pareja que se desposaba, jamás probó algo tan rico como esta mermelada.
Gran fallo, porque la mermelada de membrillo, no tiene nada que envidiar a cualquiera de las mermeladas más comunes y mayor consumidas en el mercado.
Os animo a perder el miedo a su carne ácida, porque es precisamente ese punto ácido el que hace que la mermelada o el dulce de membrillo resulte realmente delicioso.
Aprovechando que estamos en plena temporada y que los membrillos del pueblo son inmejorables, hemos aprovechado para abastecer la despensa de casa (y de media familia) con numerosos tarros de rica mermelada y alguno que otro de dulce de membrillo.
Como casi siempre pasa con las recetas, puede haber infinidad de ellas diferentes, pero esta es la receta que usamos en casa de la MERMELADA DE MEMBRILLO
Ingredientes:
2, 700 kg de membrillo (limpio y picado)
2 Kg de azúcar blanquilla
7 vasos de agua
Como se hace:
Con un paño limpiamos la pelusa de la piel de los membrillos. Yo también los lavo porque me da un poco de alergia y así la elimino toda.
Cortarles la parte superior e inferior al membrillo y descorazonarlos. También eliminaremos las partes dañadas y estropeadas.
Sin pelarlos, los cortaremos en trozos ni muy grandes ni muy pequeños (que buena soy para las medidas...), más o menos del tamaño de las avellanas o un poco más.
Ponemos los membrillos cortados en una olla, añadimos 5 vasos de agua y ponemos a cocer durante 20 minutos, y removemos de vez en cuando.
Pasado este tiempo añadimos todo el azúcar y los otros dos vasos restantes.
Seguiremos removiendo de vez en cuando para evitar que se pueda pegar y dejaremos cocer otros 20 minutos.
Una vez cocido, lo trituraremos al gusto con la batidora de cuchillas.
A nosotros nos gusta muy fina, por eso la trituramos mucho, pero no la pasamos por ningún tamiz posteriormente. La dejamos tal cual.
Envasada al vacío dura hasta un año sin frío, eso sí, no os olvidéis etiquetarla con la fecha de realización.
martes, 25 de octubre de 2011
BOLLOS SUIZOS
Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de octubre nos invita a preparar un bollo clásico francés: un brioche.
Y mi elección más concreta ha sido el BOLLO SUIZO.
Ya tengo en el blog una receta de brioche, así que me apetecía probar algo nuevo.
Cuando empecé un poco más en serio con esto de la repostería (hace casi 3 años), me refiero a buscar muchas recetas, compararlas, probarlas con más asiduidad, crear el blog, etc, una de las recetas que más me sorprendió fue la de los bollos suizos.
Yo creía que era un bollo más sencillo de elaborar y descubrir el tiempo que se tarda en preparar me sorprendió y (casi) decepcionó a partes iguales.
Para preparar estos cuatro hermosos bollos (eran bastante grandes) tardé 5 horas.
No me refiero a que estuve las cinco horas dale que te pego a la masa, pero como cualquier variedad de este tipo de bollo y aquí incluyo pan, brioche o el mismo roscón de reyes el tiempo de levado es muy largo, demasiado para mi paciencia, que acostumbra a tener cualquier preparado en un máximo de dos horas o a trabajar el tiempo que sea, pero yo directamente y no a esperar y ver como va creciendo una masa sin poder hacer nada.
Vamos que yo metida en faena soy capaz de trabajar todas las horas que hagan falta pero eso de estar esperando de brazos cruzados, nome entusiasma especialmente.
El resultado ha sido riquísimo sobre todo recién horneado pero ya frío.
Aunque yo no soy capaz de comérmelo a palo seco como hace el catador oficial del reino, a mí me gusta acompañarlo con mantequilla y mermelada. Fabuloso.
Pero vamos ya con la propuesta de este mes.
El brioche es un pan de yema, bollo de leche o suizo. Es un tipo de dulce de origen francés ligero pero sabroso hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar.
El brioche aparece como palabra en una impresión de 1404, se cree que se originó de una receta tradicional normanda. Se sirve a menudo como pasteles o como base de un postre, con muchas variantes locales que añaden algunos ingredientes, rellenos o condimentos propios. También se utiliza como complemento al foie gras o en algunos otros platos de carne.
Para la receta del bollo suizo me he basado en una receta de Le Cordón Bleu aunque la he modificado algo.
Para 4 bollos grandes SUIZOS yo he utilizado
350 grs de harina
2 huevos batidos
80 ml de leche
80 grs de mantequilla
1 cucharadita de sal
45 grs de azúcar blanquilla
1 sobre de levadura seca de panadería
1 huevo para pincelar
4 cucharadas de azúcar
Un chorrito de agua
COMO SE HACE
En un bol tamizamos la harina, la sal y el azúcar. Añadimos la levadura y después vertemos la leche templada. Mezclamos con un batidor de varillas e incorporamos los huevos poco a poco y vamos mezclando y amasando con las manos. Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y amasamos hasta incorporar por completo.
Amasamos hasta poder manejar la masa y formar una bola.
En un recipiente espolvoreamos un poco de harina y depositamos la bola de masa.
Tapamos con un paño húmedo y dejamos levar en un lugar cálido entre 1 y 2 horas o hasta que haya doblado su tamaño.
Cogemos la masa la colocamos sobre una superficie enharinada y amasamos para desgasificar.
La cortamos en las porciones deseadas, le damos forma de bola y colocamos sobre una bandeja con papel para hornear.
Volvemos a tapar con un paño y dejamos levar otra vez entre 1 y 2 horas o hasta que haya doblado su tamaño.
Pincelar con huevo batido. Mezcla el agua con el azúcar y verter un poco sobre los bollos.
Hornear a 190º durante 25 a 30 minutos.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
Y mi elección más concreta ha sido el BOLLO SUIZO.
Ya tengo en el blog una receta de brioche, así que me apetecía probar algo nuevo.
Cuando empecé un poco más en serio con esto de la repostería (hace casi 3 años), me refiero a buscar muchas recetas, compararlas, probarlas con más asiduidad, crear el blog, etc, una de las recetas que más me sorprendió fue la de los bollos suizos.
Yo creía que era un bollo más sencillo de elaborar y descubrir el tiempo que se tarda en preparar me sorprendió y (casi) decepcionó a partes iguales.
Para preparar estos cuatro hermosos bollos (eran bastante grandes) tardé 5 horas.
No me refiero a que estuve las cinco horas dale que te pego a la masa, pero como cualquier variedad de este tipo de bollo y aquí incluyo pan, brioche o el mismo roscón de reyes el tiempo de levado es muy largo, demasiado para mi paciencia, que acostumbra a tener cualquier preparado en un máximo de dos horas o a trabajar el tiempo que sea, pero yo directamente y no a esperar y ver como va creciendo una masa sin poder hacer nada.
Vamos que yo metida en faena soy capaz de trabajar todas las horas que hagan falta pero eso de estar esperando de brazos cruzados, nome entusiasma especialmente.
El resultado ha sido riquísimo sobre todo recién horneado pero ya frío.
Aunque yo no soy capaz de comérmelo a palo seco como hace el catador oficial del reino, a mí me gusta acompañarlo con mantequilla y mermelada. Fabuloso.
Pero vamos ya con la propuesta de este mes.
El brioche es un pan de yema, bollo de leche o suizo. Es un tipo de dulce de origen francés ligero pero sabroso hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar.
El brioche aparece como palabra en una impresión de 1404, se cree que se originó de una receta tradicional normanda. Se sirve a menudo como pasteles o como base de un postre, con muchas variantes locales que añaden algunos ingredientes, rellenos o condimentos propios. También se utiliza como complemento al foie gras o en algunos otros platos de carne.
Para la receta del bollo suizo me he basado en una receta de Le Cordón Bleu aunque la he modificado algo.
Para 4 bollos grandes SUIZOS yo he utilizado
INGREDIENTES:
350 grs de harina
2 huevos batidos
80 ml de leche
80 grs de mantequilla
1 cucharadita de sal
45 grs de azúcar blanquilla
1 sobre de levadura seca de panadería
1 huevo para pincelar
4 cucharadas de azúcar
Un chorrito de agua
COMO SE HACE
En un bol tamizamos la harina, la sal y el azúcar. Añadimos la levadura y después vertemos la leche templada. Mezclamos con un batidor de varillas e incorporamos los huevos poco a poco y vamos mezclando y amasando con las manos. Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y amasamos hasta incorporar por completo.
Amasamos hasta poder manejar la masa y formar una bola.
En un recipiente espolvoreamos un poco de harina y depositamos la bola de masa.
Tapamos con un paño húmedo y dejamos levar en un lugar cálido entre 1 y 2 horas o hasta que haya doblado su tamaño.
Cogemos la masa la colocamos sobre una superficie enharinada y amasamos para desgasificar.
La cortamos en las porciones deseadas, le damos forma de bola y colocamos sobre una bandeja con papel para hornear.
Volvemos a tapar con un paño y dejamos levar otra vez entre 1 y 2 horas o hasta que haya doblado su tamaño.
Pincelar con huevo batido. Mezcla el agua con el azúcar y verter un poco sobre los bollos.
Hornear a 190º durante 25 a 30 minutos.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
viernes, 21 de octubre de 2011
Tarta de queso naranja-kiwi (sin horno)
Esta tarta es ideal para preparar tanto en verano como en cualquier época del año en la que no nos apetece encender el horno o no tenemos tiempo para ello.
Es rápida, sencilla y tiene un sabor rico y ligero.
Además podemos versionarla cambiando la naranja por limón o por piña, añadiendo además trocitos de piña en su jugo en el relleno.
Y aunque ya empieza el frío, muy a mi pesar, con lo bien que estoy yo con el calorcito..., sigue siendo un tiempo ideal para de gustarla.
Yo es que soy de sol, de calor y de luz, a mí eso de que a las seis de la tarde sea de noche es que me mata, se me hace tan corto el día que la sensación de falta de tiempo todavía se hace mayor.
Lo único que echo en falta es la lluvia, que con este tiempo tan seco tengo el asma "revolucionao".
Para hacer la TARTA DE QUESO NARANJA-KIWI (sin horno) necesitamos:
INGREDIENTES
Para la base:
250 grs de galletas tipo Digestive
200 grs de mantequilla derretida
Para el relleno y decoración:
250 grs de queso crema (tipo Philadelphia)
400 grs de leche condensada
4 hojas de gelatina neutra
1 vaso de agua fría
1cucharada de ralladura de naranja
4 cucharadas de zumo de naranja (pasado por colador)
1/3 de vaso de agua muy caliente
4 kiwis
COMO SE HACE
Cogemos las galletas y las trituramos. Podemos hacerlo introduciéndolas en una bolsa de plástico y golpeándolas con un rodillo.
Las mezclamos con la mantequilla fundida y una vez mezclada la extenderemos sobre la base del molde, mejor si es desmontable.
Presionamos bien la galleta en la base y reservamos.
En un bol ponemos el vaso de agua fría e introducimos las hojas de gelatina para que se hidraten durante 10 minutos.
Mientras, en otro bol ponemos el queso crema y batimos con la batidora de varillas hasta que quede ligero y cremoso. Vamos añadiendo la leche condensada poco a poco y seguimos batiendo hasta que quede una mezcla homogenea.
Escurrimos la gelatina y vaciamos el bol del agua fría. Introducimos de nuevo la gelatina y le añadimos el 1/3 de vaso de agua muy caliente y removemos para que se deshaga. Una vez deshecha, añadimos el zumo de naranja y la ralladura de naranja y mezclamos bien.
Vertemos la mezcla de la gelatina sobre la crema de queso y batimos bien hasta que quede todo bien integrado.
Añadimos la mezcla final en el molde sobre la base de galletas y lo metemos en la nevera durante un mínimo de 4 horas, hasta que la tarta cuaje.
Antes de servir decorar con rodajas de kiwi.
Feliz fin de semana!!!
Es rápida, sencilla y tiene un sabor rico y ligero.
Además podemos versionarla cambiando la naranja por limón o por piña, añadiendo además trocitos de piña en su jugo en el relleno.
Y aunque ya empieza el frío, muy a mi pesar, con lo bien que estoy yo con el calorcito..., sigue siendo un tiempo ideal para de gustarla.
Yo es que soy de sol, de calor y de luz, a mí eso de que a las seis de la tarde sea de noche es que me mata, se me hace tan corto el día que la sensación de falta de tiempo todavía se hace mayor.
Lo único que echo en falta es la lluvia, que con este tiempo tan seco tengo el asma "revolucionao".
Para hacer la TARTA DE QUESO NARANJA-KIWI (sin horno) necesitamos:
INGREDIENTES
Para la base:
250 grs de galletas tipo Digestive
200 grs de mantequilla derretida
Para el relleno y decoración:
250 grs de queso crema (tipo Philadelphia)
400 grs de leche condensada
4 hojas de gelatina neutra
1 vaso de agua fría
1cucharada de ralladura de naranja
4 cucharadas de zumo de naranja (pasado por colador)
1/3 de vaso de agua muy caliente
4 kiwis
COMO SE HACE
Cogemos las galletas y las trituramos. Podemos hacerlo introduciéndolas en una bolsa de plástico y golpeándolas con un rodillo.
Las mezclamos con la mantequilla fundida y una vez mezclada la extenderemos sobre la base del molde, mejor si es desmontable.
Presionamos bien la galleta en la base y reservamos.
En un bol ponemos el vaso de agua fría e introducimos las hojas de gelatina para que se hidraten durante 10 minutos.
Mientras, en otro bol ponemos el queso crema y batimos con la batidora de varillas hasta que quede ligero y cremoso. Vamos añadiendo la leche condensada poco a poco y seguimos batiendo hasta que quede una mezcla homogenea.
Escurrimos la gelatina y vaciamos el bol del agua fría. Introducimos de nuevo la gelatina y le añadimos el 1/3 de vaso de agua muy caliente y removemos para que se deshaga. Una vez deshecha, añadimos el zumo de naranja y la ralladura de naranja y mezclamos bien.
Vertemos la mezcla de la gelatina sobre la crema de queso y batimos bien hasta que quede todo bien integrado.
Añadimos la mezcla final en el molde sobre la base de galletas y lo metemos en la nevera durante un mínimo de 4 horas, hasta que la tarta cuaje.
Antes de servir decorar con rodajas de kiwi.
Feliz fin de semana!!!
viernes, 14 de octubre de 2011
La tarta. Bautizo de Iñaki
La tarta del bautizo de Iñaki fue una de las cosas que más quebraderos de cabeza me dio. Había muchas cosas que elegir. Tipo de bizcocho, de relleno, cantidades, medida, diseño...
La tarta era grande y manejarse con tanto fondant complicado.
No sabía cuanto iba a necesitar. Estaba claro que la plancha debía ser grande y eso era lo que más miedo me daba. Que al ser tan grande se me rompiera al colocarla sobre el bizcocho o quedarme corta con la cantidad que necesitaba preparar.
Pero para no adelantarme, empezaré por el principio.
Para el bizcocho hice mi receta de brownie de siempre pero le añadí más harina porque quería que estuviera algo más seco.
Hice 2 el día de antes de forrarla para que los bizcochos ya estuvieran bien asentados.
Al día siguiente los corté por la mitad, los unté con el almíbar y luego coloqué el relleno.
Para el almíbar
150 grs de azúcar blanquilla
150 grs d agua
1 cucharadita de Pedro Ximénez
Para el relleno (de esta mezcla emplee 80% para el relleno y 20% para la cobertura)
400 grs de mantequilla
900 grs de azúcar glass
2 cucharada de esencia de vainilla
75 grs de leche
Para la cobertura:
1 bote de buttercream de chocolate de Betty Crocker
El sobrante del buttercream
Para montar la tarta, colocamos una plancha de bizcocho, la pincelamos con el almíbar, ponemos encima el relleno, otra plancha de bizcocho, almíbar, relleno, otra de bizcocho, almíbar, relleno y la última de bizcocho a la que no añadiremos nada.
Presionamos para que quede todo bien compacto e uniforme y cubrimos con la cobertura elegida procurando que quede bien liso.
Metemos en la nevera y dejamos que se endurezca la cobertura.
Mientras podemos preparar el fondant, amasando y tiñendo según queramos.
Estiramos el fondant y lo colocamos (con mucho cuidado, sudando la gota gorda y con el aire acondicionado puesto para sobrellevarlo jejejej) sobre la tarta, ajustando a su forma y alisando.
Cortamos el sobrante y a decorar!
*Además de las galletas y la tarta, preparé unos cupcakes con frosting de cereza muy ricos que preparé con la receta de los muffins de arándanos y queso crema.
La tarta era grande y manejarse con tanto fondant complicado.
No sabía cuanto iba a necesitar. Estaba claro que la plancha debía ser grande y eso era lo que más miedo me daba. Que al ser tan grande se me rompiera al colocarla sobre el bizcocho o quedarme corta con la cantidad que necesitaba preparar.
Pero para no adelantarme, empezaré por el principio.
Para el bizcocho hice mi receta de brownie de siempre pero le añadí más harina porque quería que estuviera algo más seco.
Hice 2 el día de antes de forrarla para que los bizcochos ya estuvieran bien asentados.
Al día siguiente los corté por la mitad, los unté con el almíbar y luego coloqué el relleno.
Para el almíbar
150 grs de azúcar blanquilla
150 grs d agua
1 cucharadita de Pedro Ximénez
Para el relleno (de esta mezcla emplee 80% para el relleno y 20% para la cobertura)
400 grs de mantequilla
900 grs de azúcar glass
2 cucharada de esencia de vainilla
75 grs de leche
Para la cobertura:
1 bote de buttercream de chocolate de Betty Crocker
El sobrante del buttercream
Para montar la tarta, colocamos una plancha de bizcocho, la pincelamos con el almíbar, ponemos encima el relleno, otra plancha de bizcocho, almíbar, relleno, otra de bizcocho, almíbar, relleno y la última de bizcocho a la que no añadiremos nada.
Presionamos para que quede todo bien compacto e uniforme y cubrimos con la cobertura elegida procurando que quede bien liso.
Metemos en la nevera y dejamos que se endurezca la cobertura.
Mientras podemos preparar el fondant, amasando y tiñendo según queramos.
Estiramos el fondant y lo colocamos (con mucho cuidado, sudando la gota gorda y con el aire acondicionado puesto para sobrellevarlo jejejej) sobre la tarta, ajustando a su forma y alisando.
Cortamos el sobrante y a decorar!
*Además de las galletas y la tarta, preparé unos cupcakes con frosting de cereza muy ricos que preparé con la receta de los muffins de arándanos y queso crema.
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