Estos mini bundt son ideales para acompañar un buen desayuno o un café por la tarde.
Yo soy de té, la verdad, pero el café me encanta en la repostería.
Es maravilloso el aroma y el sabor que deja en los bizcochos o los flanes.
Y si además lo combinamos con chocolate ya tenemos la receta completa.
Hice un glaseado para verterlo por encima de algunos de ellos pero están igual de ricos así.
También se puede decorar espolvoreando un poco de azúcar glass por encima.
INGREDIENTES (para 12 min bundt):
100 grs de mantequilla
200 grs de harina
12 grs de levadura en polvo
3 huevos medianos
150 grs de azúcar
5 grs de café soluble
3 cucharadas de brandy o coñac
50 grs de pepitas de chocolate
COMO SE HACE
Precalentamos el horno a 180º.
Batimos le azúcar con los huevos hasta que blanqueen. Añadimos la mantequilla derretida y ya templada.
Mezclamos el café soluble con el brandy y añadimos a la mezcla anterior y volvemos a mezclar para que se incorpore bien.
Tamizamos la harina y la levadura y añadimos a la mezcla y removemos bien hasta que la mezcla sea homogénea.
Engrasamos los moldes y vertemos la masa en ellos hasta llenarlos en sus 3/4 partes.
Introducimos en el horno durante unos 18-20 minutos o hasta que cojan un tono doradito.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
Ahora os voy a enseñar un detallito que me ha enviado Inma. Corazón y cabeza de MISIMI.
Una tienda que os recomiendo que visitéis. Vais a descubrir las cosas tan bonitas que hace.
Un regalo ideal para hacer a los más pequeños de la casa. Realmente tiene unos diseños encantadores y todo hecho a mano, por lo que el valor que tiene todavía es mucho mayor.
Podéis ver la bolsita que me envió en la siguiente foto. Todavía no sé que uso darle... me da tanta pena que se me estropee. No tengo arreglo, siempre hago lo mismo.
Pensé usarla para guardar mis bolsitas de especias pero luego pensé que se me mancharía.
Luego pensé en guardar las boquillas y cerrarla con un cordel, pero después me di cuenta de que se me estropearía. Así que ahí la tengo bien guardadita, esperando que se me ocurra como aprovecharla.
Gracias Inma, fue una sorpresa encantadora que no esperaba.
Mucha suerte con tu proyecto!
Feliz fin de semana a todos!!!
viernes, 9 de marzo de 2012
sábado, 25 de febrero de 2012
Sabayón al Pedro Ximénez y naranja
Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de febrero nos invita a preparar un postre de la cocina italiana: Sabayón.
Esta crema tradicional italiana se hace a base de huevos y es perfecta como reconstituyente. Se puede preparar con vino o licor, pero por costumbre su elaboración se hace con vino de Marsala.
Tenía muchas ganas de prepararlo desde hace tiempo, así que la propuesta me ha encantado.
Cuando se trata de la primera vez que hago la preparación de un dulce tradicional me gusta hacerla de la forma que más se ajuste a su forma original pero como no tenía vino de Marsala y no tenía intención de volverme loca buscándolo he decidido utilizar productos nacionales.
Y que mejor que un buen chorretón de Pedro Ximénez para elaborar este rico postre. Por no hablar de nuestras ricas naranjas que le dan un punto refrescante maravilloso.
En este caso el Pedro Ximénez no podía tener mejor acompañante que el aroma y el sabor de la naranja. Creo que hacen una pareja perfecta.
Vamos con la receta.
INGREDIENTES (para 2 personas):
- 3 Yemas
- 40 grs de Azúcar
- 40 ml de Pedro Ximénez
- 2 bizcochos de soletilla grandecitos o 4 de los normales
- la ralladura de una naranja
- 1 rodaja de naranja (sin piel)
COMO SE HACE:
Ponemos un bol de cristal sobre una cazuela para montar la crema al baño maría.
Echamos las yemas en el bol de cristal y el azúcar y batimos hasta que espese un poco y blanquee. Después añadimos el vino y seguimos batiendo hasta obtener una crema espesita (yo estuve unos 10 minutos aprox.)
Para montar los vasos pondremos una base de bizcocho y verteremos la mezcla del sabayón. Decoraremos con la rodaja de naranja cortando por la mitad y abriéndola en forma de estrella.
Colocaremos cada mitad sobre la crema y añadiremos la ralladura de naranja.
El postre se puede tomar caliente o frío. Yo lo lleve al frigo un par de horas y me pareció estupendo el cuerpo que había tomado y el contraste de sabores.
Que lo disfrutéis.
Feliz fin de semana.
Esta crema tradicional italiana se hace a base de huevos y es perfecta como reconstituyente. Se puede preparar con vino o licor, pero por costumbre su elaboración se hace con vino de Marsala.
Tenía muchas ganas de prepararlo desde hace tiempo, así que la propuesta me ha encantado.
Cuando se trata de la primera vez que hago la preparación de un dulce tradicional me gusta hacerla de la forma que más se ajuste a su forma original pero como no tenía vino de Marsala y no tenía intención de volverme loca buscándolo he decidido utilizar productos nacionales.
Y que mejor que un buen chorretón de Pedro Ximénez para elaborar este rico postre. Por no hablar de nuestras ricas naranjas que le dan un punto refrescante maravilloso.
En este caso el Pedro Ximénez no podía tener mejor acompañante que el aroma y el sabor de la naranja. Creo que hacen una pareja perfecta.
Vamos con la receta.
INGREDIENTES (para 2 personas):
- 3 Yemas
- 40 grs de Azúcar
- 40 ml de Pedro Ximénez
- 2 bizcochos de soletilla grandecitos o 4 de los normales
- la ralladura de una naranja
- 1 rodaja de naranja (sin piel)
COMO SE HACE:
Ponemos un bol de cristal sobre una cazuela para montar la crema al baño maría.
Echamos las yemas en el bol de cristal y el azúcar y batimos hasta que espese un poco y blanquee. Después añadimos el vino y seguimos batiendo hasta obtener una crema espesita (yo estuve unos 10 minutos aprox.)
Para montar los vasos pondremos una base de bizcocho y verteremos la mezcla del sabayón. Decoraremos con la rodaja de naranja cortando por la mitad y abriéndola en forma de estrella.
Colocaremos cada mitad sobre la crema y añadiremos la ralladura de naranja.
El postre se puede tomar caliente o frío. Yo lo lleve al frigo un par de horas y me pareció estupendo el cuerpo que había tomado y el contraste de sabores.
Que lo disfrutéis.
Feliz fin de semana.
lunes, 20 de febrero de 2012
Tarta de queso y chocolate
Es increíble como pasan las semanas y los meses.
Me paso el día diciendo, "¿pero ya es lunes otra vez?" y "¿pero ya es viernes otra vez?.
La única diferencia es el tono con el que lo digo. Seguro que os hacéis una idea.
Tengo un montón de recetas acumuladas por publicar pero voy de tiempo justísima y sacar un hueco para publicarlas, muchas veces, me resulta super complicado. Así que voy a ratos.
Hoy descargo unas fotos, pasado edito algunas, otro día otras, otro día las guardo en borradores pendiente de revisar y/o modificar si fuera necesario.
Incluso tengo algunas hechas que no voy a poder publicar porque se me ha traspapelado la receta que hice y muchas veces en ese papel van las modificaciones que yo hice.
Lo sé, soy un desastre pero me faltan 6 o 7 horas más al día, como a todos imagino, porque esto de la falta de tiempo es un mal generalizado.
Mientras, llevo recetas apuntadas por todas partes.
Es posible que en todos mis bolsos lleve un par de ellas. Algunas incluso apuntadas en alguna servilleta. Un desastre, vamos.
Esta receta que traigo la modifiqué a lápiz sobre el propio libro porque cambié varias cosas.
La receta que detallo a continuación es la versión que hice yo de una receta del libro "Chocolate"
INGREDIENTES:
250 grs de galletas Speculoos
100 grs de mantequilla derretida
250 grs de chocolate negro (52% cacao)
400 grs queso crema (tipo Philadelphia)
100 grs de azúcar glass
1 yogur griego natural
300 ml de nata para montar (35 % M.G)
6 láminas de gelatina neutra
1 cuenco con agua fría
1 vaso con 3 dedos de agua muy caliente
COMO SE HACE
Trituramos las galletas de forma manual o con ayuda de algún robot de cocina.
Yo prefiero hacerlo de forma manual, me relaja mucho coger el rodillo y liarme a golpes con ellas. Es una forma maravillosa de liberar tensiones.
Meto las galletas en un bolsa de plástico, como las de los congelados, la tapo con un paño y me lío con el rodillo hasta que están bien trituradas.
Ponemos las migas de las galletas en un cuenco grande y añadimos la mantequilla derretida. Mezclamos y colocamos la pasta que se ha formado en un molde desmontable, presionando bien con los dedos o con un vaso.
Yo he usado el molde desmontable que me tocó en Whole Kitchen con la propuesta de la Pavlova. Y la verdad, que es una maravilla.
Lleva un plato de cerámica y tiene un sistema para desmoldar la tarta super práctico. Además, la forma del disco de silicona hace que no se puedan producir fugas.
En un cuenco con agua fría ponemos a hidratar la gelatina durante 10 minutos.
Aprovechamos mientras se hidrata y en un bol, batimos el queso crema con el azúcar glass. Luego añadimos el yogur .
En otro bol batiremos la nata y cuando empiece a espesar se la añadiremos a la mezcla del queso.
Derretimos el chocolate negro. Podemos hacerlo en el micro o al baño maría.
Creo que ya lo he comentado más veces, pero yo siempre opto por derretirlo al baño maría por evitarme el riesgo de que se queme. Mientras se va fundiendo puedo ir haciendo otras cosas y no tengo que estar tan pendiente del microondas.
Por otra parte, cogemos la gelatina ya hidratada y la escurrimos un poco apretándola pero con delicadeza.
En un vaso vertemos 3 dedos de agua muy caliente y echamos la gelatina. Removemos hasta que se deshaga. Es importante que el agua esté muy caliente para que la gelatina se deshaga completamente.
Una vez deshecha la gelatina, la añadimos a la mezcla de queso y mezclamos muy bien para que se incorpore totalmente a la mezcla.
Dividimos la mezcla en dos y a una de esas partes le añadimos el chocolate ya fundido y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
Con las dos mezclas terminadas, añadiremos la mezcla de queso en el molde y después la de chocolate y con una cuchara la mezclaremos entre sí un poco para que darle un efecto marmolado.
Alisamos la superficie con una espátula o cuchara y después podemos decorar con un tenedor haciendo el dibujo que más nos guste.
Taparemos con papel de aluminio y llevaremos a la nevera, al menos 2 o 3 horas antes de servirlo.
Una vez transcurrido ese tiempo podremos desmoldar y servir.
Me paso el día diciendo, "¿pero ya es lunes otra vez?" y "¿pero ya es viernes otra vez?.
La única diferencia es el tono con el que lo digo. Seguro que os hacéis una idea.
Tengo un montón de recetas acumuladas por publicar pero voy de tiempo justísima y sacar un hueco para publicarlas, muchas veces, me resulta super complicado. Así que voy a ratos.
Hoy descargo unas fotos, pasado edito algunas, otro día otras, otro día las guardo en borradores pendiente de revisar y/o modificar si fuera necesario.
Incluso tengo algunas hechas que no voy a poder publicar porque se me ha traspapelado la receta que hice y muchas veces en ese papel van las modificaciones que yo hice.
Lo sé, soy un desastre pero me faltan 6 o 7 horas más al día, como a todos imagino, porque esto de la falta de tiempo es un mal generalizado.
Mientras, llevo recetas apuntadas por todas partes.
Es posible que en todos mis bolsos lleve un par de ellas. Algunas incluso apuntadas en alguna servilleta. Un desastre, vamos.
Esta receta que traigo la modifiqué a lápiz sobre el propio libro porque cambié varias cosas.
La receta que detallo a continuación es la versión que hice yo de una receta del libro "Chocolate"
INGREDIENTES:
250 grs de galletas Speculoos
100 grs de mantequilla derretida
250 grs de chocolate negro (52% cacao)
400 grs queso crema (tipo Philadelphia)
100 grs de azúcar glass
1 yogur griego natural
300 ml de nata para montar (35 % M.G)
6 láminas de gelatina neutra
1 cuenco con agua fría
1 vaso con 3 dedos de agua muy caliente
COMO SE HACE
Trituramos las galletas de forma manual o con ayuda de algún robot de cocina.
Yo prefiero hacerlo de forma manual, me relaja mucho coger el rodillo y liarme a golpes con ellas. Es una forma maravillosa de liberar tensiones.
Meto las galletas en un bolsa de plástico, como las de los congelados, la tapo con un paño y me lío con el rodillo hasta que están bien trituradas.
Ponemos las migas de las galletas en un cuenco grande y añadimos la mantequilla derretida. Mezclamos y colocamos la pasta que se ha formado en un molde desmontable, presionando bien con los dedos o con un vaso.
Yo he usado el molde desmontable que me tocó en Whole Kitchen con la propuesta de la Pavlova. Y la verdad, que es una maravilla.
Lleva un plato de cerámica y tiene un sistema para desmoldar la tarta super práctico. Además, la forma del disco de silicona hace que no se puedan producir fugas.
En un cuenco con agua fría ponemos a hidratar la gelatina durante 10 minutos.
Aprovechamos mientras se hidrata y en un bol, batimos el queso crema con el azúcar glass. Luego añadimos el yogur .
En otro bol batiremos la nata y cuando empiece a espesar se la añadiremos a la mezcla del queso.
Derretimos el chocolate negro. Podemos hacerlo en el micro o al baño maría.
Creo que ya lo he comentado más veces, pero yo siempre opto por derretirlo al baño maría por evitarme el riesgo de que se queme. Mientras se va fundiendo puedo ir haciendo otras cosas y no tengo que estar tan pendiente del microondas.
Por otra parte, cogemos la gelatina ya hidratada y la escurrimos un poco apretándola pero con delicadeza.
En un vaso vertemos 3 dedos de agua muy caliente y echamos la gelatina. Removemos hasta que se deshaga. Es importante que el agua esté muy caliente para que la gelatina se deshaga completamente.
Una vez deshecha la gelatina, la añadimos a la mezcla de queso y mezclamos muy bien para que se incorpore totalmente a la mezcla.
Dividimos la mezcla en dos y a una de esas partes le añadimos el chocolate ya fundido y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
Con las dos mezclas terminadas, añadiremos la mezcla de queso en el molde y después la de chocolate y con una cuchara la mezclaremos entre sí un poco para que darle un efecto marmolado.
Alisamos la superficie con una espátula o cuchara y después podemos decorar con un tenedor haciendo el dibujo que más nos guste.
Taparemos con papel de aluminio y llevaremos a la nevera, al menos 2 o 3 horas antes de servirlo.
Una vez transcurrido ese tiempo podremos desmoldar y servir.
domingo, 12 de febrero de 2012
Galletas decoradas para el bautizo de Carlota
Mientras la cocinita sigue funcionando, aquí os dejo las galletas del bautizo de Carlota.
Esta vez las galletas de mantequilla se decoraron con glasa sabor cereza.
Un regalo de lo más dulce y entrañable para celebrar el bautizo de la preciosa Carlota.
No sé cual de las dos era más comestible, la galleta o la princesa Carlota.
Definitivamente, Carlota!
Felicidades a toda la familia!!!!
Esta vez las galletas de mantequilla se decoraron con glasa sabor cereza.
Un regalo de lo más dulce y entrañable para celebrar el bautizo de la preciosa Carlota.
No sé cual de las dos era más comestible, la galleta o la princesa Carlota.
Definitivamente, Carlota!
Felicidades a toda la familia!!!!
jueves, 2 de febrero de 2012
Cake Pops
Cake pops, bizcobolas o chupa chups de bizcocho. Se les puede llamar como más nos guste. Yo me quedo con el de Cake pops que es como los bautizó su creadora, Bakerella.
Aunque lo que realmente importa, al menos a mí, es que están riquísimos y son una monada.
Los descubrí hace bastantes meses pero todavía no me había puesto con ellos. Hay tantas cosas por hacer...
No son complicados de hacer, pero sí son laboriosos y hay que tener cuidado en determinados pasos para que las bolitas no se hagan "el harakiri" y se vaya al traste todo nuestro trabajo.
He buscado muchas recetas de las que se hacen con bizcocho (también se pueden hacer con galletas como las Oreo) para compararlas y las cantidades varían de unas otras.
Yo pesé los ingredientes para la próxima vez saber a que atenerme y el resultado fue el mejor.
Estos cake pops los hice con bizcocho de chocolate. En concreto hice 2, usando esta receta del bizcocho de chocolate.
Para 30 cake pops (aprox) utilicé
INGREDIENTES
900 grs de bizcocho de chocolate
600 grs de queso crema (yo usé Philadelphia)
600 grs de chocolate negro de cobertura (yo usé de 52% cacao) o Candy melts de colores
1 cucharada de manteca vegetal (yo usé Crisco)
Sprinkles de colores para decorar
También vamos a necesitar unos sticks o palitos. Yo use los sticks de Wilton de 20 cms
COMO SE HACE
Mientras, derretiremos un poco de chocolate negro, unos 40 grs, en un bol.
Podemos hacerlo al baño maría (yo opto por esa opción siempre aunque reconozco que se tarda más, pero el chocolate queda mejor) o en el micro con cuidado de que no se nos queme.
Cuando ya tenemos el chocolate preparado, sacamos las bolas del frigo.
Cogemos un stick o palito, mojamos un poco (entre 1/2 cm y 1) un extremo del palito y lo introducimos en una bola de bizcocho.
Lo ideal es introducir el palo hasta la mitad de la bola o un poco más, pero eso, salvo que tengáis rayos X en los ojos es bastante complicado de calcular. Así que a ojo...
Este es uno de los pasos que hay que hacer con cuidado porque tanto si nos quedamos cortos como si nos pasamos, la bola puede romperse por el peso y arruinarnos el trabajo.
Como venganza por hacerse el harakiri tendremos que comérnosla. Que le vamos a hacer...
Esto servirá para que la bola se pegue más al palito y ayude a evitar en la medida de lo posible que la bola no se baje.
Volvemos a introducir las bolas con los palitos en el frigo. Yo las tapé con film y las dejé toda la noche, pero yo creo que con 2 o 3 horas o metiéndolas en el congelador otros 20-30 minutos podría valer.
Preparamos un cazo con un poco de agua y ponemos un bol encima para derretir el chocolate al baño maría.
Una vez derretido, añadimos una cucharada de manteca vegetal y removemos hasta que se deshaga.
Es conveniente preparar algún soporte para ir colocando los cake pops según vayamos terminándolos para que se sequen.
Sacamos del frigo las bolitas de bizcocho del frigo en tandas de pocas cantidades (3, 4 o 5) para que mientras hacemos unas, las otras no pierdan el frío.
Cogemos una bola por el palito y la introducimos en el recipiente del chocolate derretido y damos unas vueltas hasta que esté cubierta por completo. La sacamos y dejamos escurrir dando pequeños toquecitos con el palito en el recipiente.
Podemos ir girando la bola de vez en cuando para que, mientras escurra, la cobertura quede uniforme.
Una vez que veamos que ya ha escurrido lo suficiente (otra vez a ojo) la decoraremos con los sprinkles, azúcar de colores, lacasitos, frutos secos, o lo que más nos apetezca.
Los colocamos en el sorporte y dejamos secar lejos de cualquier choco-adicto que pueda haber por los alrededores al acecho de su presa.
Ahora solo queda disfrutar de ellos.
Aunque lo que realmente importa, al menos a mí, es que están riquísimos y son una monada.
Los descubrí hace bastantes meses pero todavía no me había puesto con ellos. Hay tantas cosas por hacer...
No son complicados de hacer, pero sí son laboriosos y hay que tener cuidado en determinados pasos para que las bolitas no se hagan "el harakiri" y se vaya al traste todo nuestro trabajo.
He buscado muchas recetas de las que se hacen con bizcocho (también se pueden hacer con galletas como las Oreo) para compararlas y las cantidades varían de unas otras.
Yo pesé los ingredientes para la próxima vez saber a que atenerme y el resultado fue el mejor.
Estos cake pops los hice con bizcocho de chocolate. En concreto hice 2, usando esta receta del bizcocho de chocolate.
Para 30 cake pops (aprox) utilicé
INGREDIENTES
900 grs de bizcocho de chocolate
600 grs de queso crema (yo usé Philadelphia)
600 grs de chocolate negro de cobertura (yo usé de 52% cacao) o Candy melts de colores
1 cucharada de manteca vegetal (yo usé Crisco)
Sprinkles de colores para decorar
También vamos a necesitar unos sticks o palitos. Yo use los sticks de Wilton de 20 cms
COMO SE HACE
El día de antes o de varios días (porque no pasa nada si está algo seco) haremos los bizcochos.
En un bol desmigaremos los bizcochos y añadiremos el queso crema. Lo mezclamos con una cuchara o espátula y luego con las manos hasta formar una masa homogénea.
Tapamos con film transparente y metemos en el congelador 20 minutos.
Sacamos del congelador.
Con una cuchara (yo usé la de los helados) vamos cogiendo porciones de masa según el tamaño que más nos gusten (más o menos como pelotas de golf o un pelín más pequeñas), pero sin pasarse de grandes para evitar que se nos rompan con el peso, y les vamos dando forma de bola con las manos.
Las colocamos en una bandeja y las llevamos al frigo.
Podemos hacerlo al baño maría (yo opto por esa opción siempre aunque reconozco que se tarda más, pero el chocolate queda mejor) o en el micro con cuidado de que no se nos queme.
Cuando ya tenemos el chocolate preparado, sacamos las bolas del frigo.
Cogemos un stick o palito, mojamos un poco (entre 1/2 cm y 1) un extremo del palito y lo introducimos en una bola de bizcocho.
Lo ideal es introducir el palo hasta la mitad de la bola o un poco más, pero eso, salvo que tengáis rayos X en los ojos es bastante complicado de calcular. Así que a ojo...
Este es uno de los pasos que hay que hacer con cuidado porque tanto si nos quedamos cortos como si nos pasamos, la bola puede romperse por el peso y arruinarnos el trabajo.
Como venganza por hacerse el harakiri tendremos que comérnosla. Que le vamos a hacer...
Esto servirá para que la bola se pegue más al palito y ayude a evitar en la medida de lo posible que la bola no se baje.
Volvemos a introducir las bolas con los palitos en el frigo. Yo las tapé con film y las dejé toda la noche, pero yo creo que con 2 o 3 horas o metiéndolas en el congelador otros 20-30 minutos podría valer.
Preparamos un cazo con un poco de agua y ponemos un bol encima para derretir el chocolate al baño maría.
Una vez derretido, añadimos una cucharada de manteca vegetal y removemos hasta que se deshaga.
Es conveniente preparar algún soporte para ir colocando los cake pops según vayamos terminándolos para que se sequen.
Sacamos del frigo las bolitas de bizcocho del frigo en tandas de pocas cantidades (3, 4 o 5) para que mientras hacemos unas, las otras no pierdan el frío.
Cogemos una bola por el palito y la introducimos en el recipiente del chocolate derretido y damos unas vueltas hasta que esté cubierta por completo. La sacamos y dejamos escurrir dando pequeños toquecitos con el palito en el recipiente.
Podemos ir girando la bola de vez en cuando para que, mientras escurra, la cobertura quede uniforme.
Una vez que veamos que ya ha escurrido lo suficiente (otra vez a ojo) la decoraremos con los sprinkles, azúcar de colores, lacasitos, frutos secos, o lo que más nos apetezca.
Los colocamos en el sorporte y dejamos secar lejos de cualquier choco-adicto que pueda haber por los alrededores al acecho de su presa.
Ahora solo queda disfrutar de ellos.
miércoles, 25 de enero de 2012
Pithiviers y mucho que celebrar
Si, este mes hay muchas cosas que celebrar.
Para empezar, el día 5 de este mes, el blog cumplió su primer añito de vida.
Estoy muy contenta, porque el balance ha sido muy positivo.
Ver la evolución del blog me da mucha satisfacción y también hace me que me sonroje, cuando veo como eran mis primeras entradas. La diferencia es considerable, al menos para mí.
Con la creación del blog no solo he aprendido un montón de cosas sobre repostería, sino que además le he empezado a coger el gustillo a esto de la fotografía.
La peor parte se la lleva mi bolsillo, claro, porque ya se sabe que la mayoría de las aficiones suelen conllevar algún gasto.
Si alguien es conocedor de aficiones con coste cero, por favor, que me pase un listado. Y no vale la de echarse la siesta y cosas así, eh...
Para celebrar el primer cumpleblog de La Paxarina, que mejor forma que hacerlo con un cambio de look.
A mí, me encanta como ha quedado. No he querido deshacerme de la vieja cocinita y la he dejado ahí, a mi vera.
Si algún día me toca la lotería (pero la gorda gorda) y me puedo comprar una casa más grande con una cocina en condiciones, me encantaría comprarme una cocina de las de carbón. De hierro negro, como la de mi abuela. Me encantan.
Como de momento no lo veo factible, ejem, pues yo la dejo aquí, bien cerquita de mí, y mientras seguiré soñando.
El cambio de look se lo tengo que agradecer a mi querida Sarai Llamas, una persona maravillosa y una artista en esto del diseño de blog, webs, ilustración, etc.
No dudéis en pasaros por su blog. Vais a descubrir una persona muy especial.
Muchas gracias Sarai, me encanta como me has dejado la ciber cocina. Y la Paxarina está de los más mona, aunque esté mal que yo lo diga, pero ese color me sienta muy bien ;)
Y después de tanto acontecimiento ahora vamos con la receta de hoy.
Este mes, Whole Kitchen, en su propuesta dulce para el mes de enero, nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa, Pithiviers.
Los Pithiviers, algo desconocido para mí hasta hace 3 semanas, son unos dulces hechos con hojaldre y rellenos de franchipan.
La primera vez que leí lo del franchipan fue hace algo más de un año en el libro de La Marquesa de Parabere.
Por los ingredientes que lo componen, pensé que sería parecido al mazapán y como éste no me gusta, pues tampoco le presté mucha atención.
Estaba equivocada, no tiene nada que ver el sabor del franchipan al del mazapán. Al menos a mi no me lo parece. Quizá también influya que no le quise poner mucha cantidad para que no resultara muy pesado.
El hojaldre que utilicé era fresco, pero comprado.
Yo no lo hice y de momento tengo que confesar que no me atrevo. Demasiadas vueltas, demasiadas historia, demasiado poco tiempo.
Lo sigo dejando en pendientes y sé que algún día me pondré con ello pero de momento necesito seguir mentalizándome.
Esta es mi versión de los PITHIVIERS
INGREDIENTES
2 láminas de hojaldre fresco o congelado
1 huevo batido (para pincelar antes de hornear)
50 grs de azúcar blanquilla
70 grs de almendra molida
50 grs de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo
COMO SE HACE
En un bol batiremos la mantequilla con el azúcar hasta que esté bien mezclado. Añadimos el huevo y seguimos batiendo hasta que el huevo quedé bien integrado.
Después añadimos la almendra molida y volvemos a mezclar todo bien.
Extendemos la masa de hojaldre y cortamos varios círculos de unos 8-10 cms de diámetro con un corta-pastas dentado.
En el un círculo de masa colocamos un poco de la mezcla del franchipan dejando 2 cms de libre de masa por los bordes. Colocamos encima otro círculo de masa y sellamos bien apretando los bordes.
Lo marcamos con un cuchillo bien afilado haciendo el dibujo que más nos guste.
Precalentamos el horno a 200º
Metemos los pasteles de hojaldre en la nevera 10 o 15 minutos.
Sacamos de la nevera y colocamos sobre la bandeja del horno, a la que previamente habremos colocado el papel de para hornear.
Pincelamos con el huevo batido en introducimos al horno durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo bajamos la temperatura a 180º y horneamos otros 10 o 15 minutos.
Si vemos que está dorando demasiado podemos tapar con una hoja de papel de aluminio5 o 10 minutos antes de que se termine el horneado.
Dejamos enfriar y si lo deseamos podemos decorar espolvoreando azúcar glass por encima de los pasteles.
Para empezar, el día 5 de este mes, el blog cumplió su primer añito de vida.
Estoy muy contenta, porque el balance ha sido muy positivo.
Ver la evolución del blog me da mucha satisfacción y también hace me que me sonroje, cuando veo como eran mis primeras entradas. La diferencia es considerable, al menos para mí.
Con la creación del blog no solo he aprendido un montón de cosas sobre repostería, sino que además le he empezado a coger el gustillo a esto de la fotografía.
La peor parte se la lleva mi bolsillo, claro, porque ya se sabe que la mayoría de las aficiones suelen conllevar algún gasto.
Si alguien es conocedor de aficiones con coste cero, por favor, que me pase un listado. Y no vale la de echarse la siesta y cosas así, eh...
Para celebrar el primer cumpleblog de La Paxarina, que mejor forma que hacerlo con un cambio de look.
A mí, me encanta como ha quedado. No he querido deshacerme de la vieja cocinita y la he dejado ahí, a mi vera.
Si algún día me toca la lotería (pero la gorda gorda) y me puedo comprar una casa más grande con una cocina en condiciones, me encantaría comprarme una cocina de las de carbón. De hierro negro, como la de mi abuela. Me encantan.
Como de momento no lo veo factible, ejem, pues yo la dejo aquí, bien cerquita de mí, y mientras seguiré soñando.
El cambio de look se lo tengo que agradecer a mi querida Sarai Llamas, una persona maravillosa y una artista en esto del diseño de blog, webs, ilustración, etc.
No dudéis en pasaros por su blog. Vais a descubrir una persona muy especial.
Muchas gracias Sarai, me encanta como me has dejado la ciber cocina. Y la Paxarina está de los más mona, aunque esté mal que yo lo diga, pero ese color me sienta muy bien ;)
Y después de tanto acontecimiento ahora vamos con la receta de hoy.
Este mes, Whole Kitchen, en su propuesta dulce para el mes de enero, nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa, Pithiviers.
Los Pithiviers, algo desconocido para mí hasta hace 3 semanas, son unos dulces hechos con hojaldre y rellenos de franchipan.
La primera vez que leí lo del franchipan fue hace algo más de un año en el libro de La Marquesa de Parabere.
Por los ingredientes que lo componen, pensé que sería parecido al mazapán y como éste no me gusta, pues tampoco le presté mucha atención.
Estaba equivocada, no tiene nada que ver el sabor del franchipan al del mazapán. Al menos a mi no me lo parece. Quizá también influya que no le quise poner mucha cantidad para que no resultara muy pesado.
El hojaldre que utilicé era fresco, pero comprado.
Yo no lo hice y de momento tengo que confesar que no me atrevo. Demasiadas vueltas, demasiadas historia, demasiado poco tiempo.
Lo sigo dejando en pendientes y sé que algún día me pondré con ello pero de momento necesito seguir mentalizándome.
Esta es mi versión de los PITHIVIERS
INGREDIENTES
2 láminas de hojaldre fresco o congelado
1 huevo batido (para pincelar antes de hornear)
50 grs de azúcar blanquilla
70 grs de almendra molida
50 grs de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo
COMO SE HACE
En un bol batiremos la mantequilla con el azúcar hasta que esté bien mezclado. Añadimos el huevo y seguimos batiendo hasta que el huevo quedé bien integrado.
Después añadimos la almendra molida y volvemos a mezclar todo bien.
Extendemos la masa de hojaldre y cortamos varios círculos de unos 8-10 cms de diámetro con un corta-pastas dentado.
En el un círculo de masa colocamos un poco de la mezcla del franchipan dejando 2 cms de libre de masa por los bordes. Colocamos encima otro círculo de masa y sellamos bien apretando los bordes.
Lo marcamos con un cuchillo bien afilado haciendo el dibujo que más nos guste.
Precalentamos el horno a 200º
Metemos los pasteles de hojaldre en la nevera 10 o 15 minutos.
Sacamos de la nevera y colocamos sobre la bandeja del horno, a la que previamente habremos colocado el papel de para hornear.
Pincelamos con el huevo batido en introducimos al horno durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo bajamos la temperatura a 180º y horneamos otros 10 o 15 minutos.
Si vemos que está dorando demasiado podemos tapar con una hoja de papel de aluminio5 o 10 minutos antes de que se termine el horneado.
Dejamos enfriar y si lo deseamos podemos decorar espolvoreando azúcar glass por encima de los pasteles.
miércoles, 11 de enero de 2012
Tarta de chocolate y cerveza Guinness
Con los ojos en blanco me quedé yo el día que vi por primera vez esta tarta en un blog. Ni siquiera recuerdo cual fue porque aquella imagen me dejó en shock. Solo recuerdo que leí que la receta era de Nigella Lawson, me parece que de su libro "Feast".
Libro que, por cierto, tenía en la lista de pendientes y que de momento seguirá ahí porque con los dos que me acabo de comprar de ella (en inglés) tengo para una temporadilla.
El caso, es que es de esas recetas que se te graban a fuego y en las que viendo una foto y sin probarla ya te atreves a jurarle amor eterno.
Oh, my god! que cosa más rica. Es la típica tarta que uno empieza pero no sabe cuando podrá parar de comer "otro trocito". Me encantó. Ese punto que le da la cerveza negra de humedad es delicioso. Aunque aviso, para decepción de unos y regocijo de otros, la cerveza no le da ningún sabor, si bien es cierto que si potencia el sabor del chocolate.
Fue la elegida para una celebración familiar y por los comentarios, creo que fue todo un éxito. En casa ya me han pedido "que lo repita, que lo repita, que lo repita", así que no creo que tarde en ponerme a ello. A mí me conquistó.
Bien, vamos con la receta, porque seguro que más de un flechazo habrá surgido ya...
INGREDIENTES:
Para el bizcocho
250 grs de harina de repostería (no leudante)
400 grs de azúcar
250 grs de mantequilla
250 ml de cerveza negra Guinness Stout
75 grs de cacao en polvo (sin azúcar)
140 ml de nata para montar
2 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato
Para el frosting
350 ml de nata para montar
300 grs de queso crema (tipo Philadelphia)
150 grs de azúcar glass
COMO SE HACE
Precalentamos el horno a 180º.
En una cazuela ponemos a calentar la cerveza negra. Cuando esté caliente, sin que llegue a hervir, añadimos la mantequilla y dejamos que se derrita. Retiramos del fuego y reservamos.
En un bol grande, porque luego añadiremos los ingredientes líquidos en él, mezclamos el azúcar, el cacao, la harina y el bicarbonato hasta que estén completamente integrados y la mezcla sea de un solo color.Reservamos.
En otro bol mezclamos la nata, los huevos y la vainilla hasta que quede una mezcla homogénea.
Después añadimos la mezcla de la cerveza-mantequilla y volvemos a mezclar todo bien.
Esta mezcla de los ingredientes líquidos la iremos añadiendo al bol de los ingredientes secos (harina, azúcar, etc) mientras mezclamos con unas barillas hasta obtener una masa bastante líquida y sin grumos.
Vertemos la mezcla en un molde, previamente engrasado y horneamos durante 50 minutos aproximadamente.
A mí, con estas cantidades me sobró un poco de masa que usé para hacer unos cup cakes.
Mientras el bizcocho se hornea podemos aprovechar para preparar el frosting.
Para prepararlo yo pongo la nata muy fría, el azúcar y el queso en un bol y lo bato hasta que monte bien.
Una vez preparado, lo tapamos y lo guardamos en el frigo hasta el momento de usarlo.
Una vez horneado el bizcocho lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar en el molde. Luego lo desmoldamos con cuidado y ya frío lo decoramos con el frosting en la parte superior.
Si te has enamorado de él, no tardes en hacerlo, no te decepcionará.
Feliz semana!
Libro que, por cierto, tenía en la lista de pendientes y que de momento seguirá ahí porque con los dos que me acabo de comprar de ella (en inglés) tengo para una temporadilla.
El caso, es que es de esas recetas que se te graban a fuego y en las que viendo una foto y sin probarla ya te atreves a jurarle amor eterno.
Oh, my god! que cosa más rica. Es la típica tarta que uno empieza pero no sabe cuando podrá parar de comer "otro trocito". Me encantó. Ese punto que le da la cerveza negra de humedad es delicioso. Aunque aviso, para decepción de unos y regocijo de otros, la cerveza no le da ningún sabor, si bien es cierto que si potencia el sabor del chocolate.
Fue la elegida para una celebración familiar y por los comentarios, creo que fue todo un éxito. En casa ya me han pedido "que lo repita, que lo repita, que lo repita", así que no creo que tarde en ponerme a ello. A mí me conquistó.
Bien, vamos con la receta, porque seguro que más de un flechazo habrá surgido ya...
INGREDIENTES:
Para el bizcocho
250 grs de harina de repostería (no leudante)
400 grs de azúcar
250 grs de mantequilla
250 ml de cerveza negra Guinness Stout
75 grs de cacao en polvo (sin azúcar)
140 ml de nata para montar
2 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato
Para el frosting
350 ml de nata para montar
300 grs de queso crema (tipo Philadelphia)
150 grs de azúcar glass
COMO SE HACE
Precalentamos el horno a 180º.
En una cazuela ponemos a calentar la cerveza negra. Cuando esté caliente, sin que llegue a hervir, añadimos la mantequilla y dejamos que se derrita. Retiramos del fuego y reservamos.
En un bol grande, porque luego añadiremos los ingredientes líquidos en él, mezclamos el azúcar, el cacao, la harina y el bicarbonato hasta que estén completamente integrados y la mezcla sea de un solo color.Reservamos.
En otro bol mezclamos la nata, los huevos y la vainilla hasta que quede una mezcla homogénea.
Después añadimos la mezcla de la cerveza-mantequilla y volvemos a mezclar todo bien.
Esta mezcla de los ingredientes líquidos la iremos añadiendo al bol de los ingredientes secos (harina, azúcar, etc) mientras mezclamos con unas barillas hasta obtener una masa bastante líquida y sin grumos.
Vertemos la mezcla en un molde, previamente engrasado y horneamos durante 50 minutos aproximadamente.
A mí, con estas cantidades me sobró un poco de masa que usé para hacer unos cup cakes.
Mientras el bizcocho se hornea podemos aprovechar para preparar el frosting.
Para prepararlo yo pongo la nata muy fría, el azúcar y el queso en un bol y lo bato hasta que monte bien.
Una vez preparado, lo tapamos y lo guardamos en el frigo hasta el momento de usarlo.
Una vez horneado el bizcocho lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar en el molde. Luego lo desmoldamos con cuidado y ya frío lo decoramos con el frosting en la parte superior.
Si te has enamorado de él, no tardes en hacerlo, no te decepcionará.
Feliz semana!
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